Norma vive con una pensión básica solidaria, en una pequeña vivienda que fue reconstruida por una empresa, luego que un camión destruyera su antigua media agua cuando ella dormía, accidente del cuál sobrevivió.

En su hogar no cuenta con luz, agua, pozo negro, y mucho menos un baño. Debe caminar al menos dos kilómetros para obtener agua de un estero, que está cercano al vertedero que recibe los desechos de las siete comunas de la provincia de Osorno.

Además, camina muchos más kilómetros para comprar alimentos, pero no sólo para ella. Y es que desde la Sociedad Protectora de Animales de Osorno tiene el conocimiento de cómo vive actualmente con sus 16 perros.

El caso de Norma se remonta hasta 11 años, cuando aún vivía su esposo. En ese entonces ella tenía sobre 40 perros, y con los escasos recursos de la organización comenzaron a intervenir y a buscar ayuda política. Ésta última llegó escueta e incompleta.

Osvaldo Cea, presidente de la organización, relató ésta historia de abandono. “Efectivamente vivía con 40 perros (hace 11 años), habían perros en ese tiempo muertos. Fue impactante. De mi parte no había visto casos así. Comía pan duro y con hongos para alimentar a los perros

El presidente de la organización agregó que desde siempre ella ha cuidado a los perros. Antes junto a su esposo, quien falleció hace un tiempo, y ahora sola.

“Se han ido muriendo por viejitos, los han atropellado, porque tiene un cerco que está en pésimas condiciones”, dijo Osvaldo, quien añadió que incluso gente le deja perros amarrados en su portón.

Y desde entonces, se han vuelto en sus compañeros de vida y su razón de vivir, aunque deba caminar hasta 4 Kilómetros para utilizar su pensión en alimentos para perro, e incluso preferir comer pan duro y con hongos.

“La encontramos a veces comiendo pan de cuatro o cinco días, con hongos, tomando de una agua sucia. Tú dices ¿cómo una persona puede vivir en esas condiciones hoy día?”, enfatizó Osvaldo.

Si bien la sociedad le consiguió una media agua, porque antes tenía una precaria habitación con techo roto, un camión de alto tonelaje terminó por romperla, y la empresa le construyó otra, pero sin baño.

Norma pudo acceder a un estanque para agua, tras las gestiones de la Sociedad Protectora de Animales de Osorno, pero nunca hubo apoyo para instalarla. Tras un tiempo, y ante la necesidad de alimento, terminó vendiéndolo por poco dinero a quien se lo pidió.

Más apoyo no hubo, “el municipio ya había entregado ayuda”, indicaron en la última jornada desde la casa edilicia a la Sociedad.

A través de RR.SS se están organizando, para éste fin de semana, pese a la cuarentena, conseguir permisos e ir en grupo a limpiarle el abandonado patio y levantar el cerco, considerando que vive a orillas de la carretera. Ya consiguieron un colchón para cambiarle el viejo.

Entregaron alimento para éste mes, pero no pueden sobrecargar su hogar, debido a la poca capacidad que tiene. De momento está habilitado El Jardín de Clementina, de plaza Yungai, para recibir aportes.

Resta esperar que se habilite la Red de Protección Social y garantes del Estado, para resolver los problemas de fondo: baño, agua y luz que por años, no han aparecido en el sector.

Imagen de: biobiochile.cl