Dotar de mayores libertades de movilidad, aun cuando la pandemia no esté del todo controlada, sería uno de los beneficios que las autoridades de la región aspiran entregar a sus habitantes que completen su proceso de vacunación contra el Covid.

Mediante una reunión telemática, los líderes del Foro para el Progreso de América del Sur (Prosur) discutieron la idea de crear un protocolo que rebaje las restricciones para viajar en el continente para quienes porten una Tarjeta Covid que compruebe su inmunización ante el coronavirus.

“Al contar con el carnet que asegura que tiene las dos dosis puestas y los siete días esa persona va a poder tener, entre comillas, más libertad”, explicó sobre la idea Enrique Paris, Ministro de Salud chileno.

En la cita también participaron jefes de Estado de Ecuador, Paraguay, Perú, Guyana, Brasil y Colombia, y se espera conversar la propuesta con los otros mandatarios del continente para conformar un protocolo común.

Referentes mundiales con carnet

Una estrategia que el grupo mira como experiencia es la que aplicó Israel, país que ante el avance de su vacunación ya impulsó esta semana un llamado pase verde que a los vacunados les permite acceder a servicios que el resto de la población no puede.

Ese país tiene a casi la mitad de su población inoculada con la primera dosis y más de 3 millones con la segunda inyección colocada. Estos últimos ahora podrán ir a gimnasios, hoteles y piscinas mostrando el documento que descarguen desde una web del gobierno.

Pero sus privilegios irán en crecimiento, pues el miércoles en Tel Aviv el municipio celebró un concierto exclusivo para personas mayores que tuvieran el pase verde. El primero en casi un año de paralizada esta actividad en un territorio que ha enfrentado tres confinamientos nacionales.

En varios continentes también ven con buenos ojos la creación de un pasaporte de inmunidad. Países como Grecia y Suecia lo han planteado a la Unión Europea para facilitar los viajes regionales, mientras en Estados Unidos el presidente Joe Biden encargó a las agencias gubernamentales evaluar la viabilidad de producir certificados digitales de vacunas.

En Chile, el ministro Paris detalló que se piensa más como un beneficio que como una obligación. Es decir, que no sería un requisito para realizar ciertas actividades.

Entre los alcances prácticos que le ve, comentó que quienes lo obtengan podrían eventualmente evitar el examen de PCR para ingresar al país o para trasladarse a ciertos lugares. Aunque precisó que inicialmente vislumbran que esté más enfocado en los viajes al extranjero.

Baja la vacunación

En el país a la fecha se contabilizan más de 3,2 millones de vacunados con la primera dosis, de los cuales casi 80 mil han completado su proceso de inmunización.

Estos últimos son principalmente funcionarios inyectados antes del inicio de la campaña masiva, casi todos personal de salud, pues los primeros adultos mayores recibirán su segunda dosis recién la próxima semana.

El titular del Minsal alabó ayer la cobertura que se ha alcanzado en un mes con la campaña, la que ha sido destacada a nivel internacional, aunque reconoció que esta semana el ritmo se ha ralentizado pues han acudido menos adultos mayores rezagados de los que proyectaban.

A la espera del cierre del proceso de ayer, el día con menor vacunado en el mes había sido este miércoles, con 84 mil pacientes atendidos. Paris aseguró que desde el lunes se empezará a reactivar el proceso retomando cifras por sobre los 200 mil inoculados diarios cuando se abra la campaña a adultos menores de 65 años.

El Presidente Sebastián Piñera estimó que sólo en la primera quincena de marzo se pretende vacunar a 3 millones de personas más, duplicando la cifra alcanzada a la fecha. Para lograrlo, se deberá inocular a más de 300 mil pacientes por día.

Imagen de: soychile.cl