Este martes se lleva a cabo la audiencia contra Martín Pradenas por cinco delitos de índole sexual, uno de ellos es contra la joven Antonia Barra, quien se suicidó en 2019 en La Araucanía.

La Fiscalía solicitó contra Pradenas la medida de prisión preventiva en contra de Pradenas tras considerar que él es un peligro para la sociedad y para sus víctimas.

Para poder llegar a esta decisión, el fiscal presentó una serie de pruebas que comprueban la acusación hecha por Antonia antes de morir.

Una de ellas fue el trayecto del imputado y la víctima antes de llegar a la cabaña en Pucón en la que se cometió el delito.

En este recorrido, Pradenas habría cometido el primer abuso en el estacionamiento de un supermercado, un guardia de seguridad señaló que Antonia tenía un caminar irregular y se le notaba que estaba ebria.

Otro de los asistentes señaló que Barra salió llorando de la habitación en la que estuvo con el imputado, se pusieron a disposición las conversaciones de WhatsApp entre Antonia y su amiga el día que sucedieron los hechos.

La víctima pedía a su amiga ser rescatada desde la cabaña en la que estaba con el imputado, incluso dice «estoy violada».

Otras víctimas de Pradenas

También el acusado fue formalizado por cometer un abuso sexual en el año 2010 contra una menor de 16 años de edad, la cual contó lo que le pasó a sus amigas, pero hizo la denuncia luego de la muerte de Antonia Barra.

Después vino una tercera denuncia por un presunto ataque cometido en 2013 contra una joven de 13 años, ya Pradenas tenía 20 e hizo la denuncia cuando se enteró de lo ocurrido en Pucón.

Esta joven relató a la PDI que cuando tenía 13 años, fue hasta el domicilio de Pradenas, el cual estaba con un amigo, cuando ella le pidió usar el baño, el acusado se ofreció a llevarla, ahí el agresor la llevó hasta una habitación en la que empujó a la joven a la cama, comenzó a besarla y le sacó la polera a la fuerza. Sin embargo, la mujer logró huir cuando este se bajaba el cierre del pantalón.

La víctima señaló que no hizo la denuncia antes porque sentía miedo y vergüenza, incluso recibió tratamiento psicológico.

Luego viene una tercera denuncia que data del año 2014 durante Semana Santa, la víctima hizo una junta en su domicilio para luego ir a una discoteque, cuando venían de regreso, la chica subió al dormitorio, ahí Pradenas la tomó sin que ella pudiera defenderse y cometió la violación.

Por último, está la denuncia de una mujer que señaló que en 2018 consumió mucho alcohol y solo tenía imágenes en su computador de estar teniendo relaciones sexuales con el imputado.

Ella solo recuerda que le dolía y que Pradenas la tenía agarrada de las manos, luego una amiga le relató lo que había ocurrido y esta indicó que no sabía quién era Martín Pradenas, lo buscó por Facebook y se enteró que era el pololo de una vecina, por eso cuando ella lo veía, se escondía.