La trata de blancas ha sido un problema mundial. Y es que el tráfico de personas es una constante en todos los países. Esta vez, se descubrió una red que comercializaba “trabajadoras” desde Tailandia hacia Chile.

La PDI realizó un operativo para desarticular una red de trata de personas que funcionaba detrás de la conocida cadena de comida tailandesa Lai Thai.

En la investigación se logró detener a un ciudadano chileno y a otro tailandés, dueños del restaurante.
De esa manera, 16 personas de nacionalidad tailandesa fueron las víctimas del delito.

Según la investigación, la red funcionaba trayendo a ciudadanos tailandeses de forma ilegal hasta nuestro país, con la promesa de trabajo y mejor calidad de vida.
Sin embargo, al llegar a Chile tuvieron que enfrentar unas precarias condiciones.

Según la investigación de la Fiscalía Oriente y la PDI, a los afectados se les obligaba a dormir al interior del restaurante. Además, no se les pagaba lo prometido y muchos no han recibido su salario después de meses de trabajo.

Las víctimas eran 14 mujeres y 2 hombres que no hablan español.
Los imputados serán formalizados durante el sábado tres de julio por el delito de trata de migrantes. Además, se le añadió otra arista a la investigación, ya que al ingresar a la vivienda de uno de los detenidos se encontraron 100 plantas de cannabis.

Declaraciones de las autoridades
“El día de hoy (viernes) en horas de la tarde, la Brigada de Trata de Personas de la PDI detuvo a dos personas, los dos dueños del restaurante Lai Thai, de comida tailandesa. Uno de ellos chileno y el otro tailandés, dando cumplimiento a una orden de detención que había sido expedida por el Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago”, dijo el persecutor Felipe Sepúlveda de la Fiscalía de Alta Complejidad.

El persecutor explicó que “la orden de detención tiene por fin formalizar la investigación respecto de estas dos personas por el delito del artículo 411 del Código Penal, en este caso, por trata de migrantes”.

Por su parte, el fiscal detalló que los migrantes vivían en condiciones muy precarias y a la mayoría no se les pegaba el sueldo. En el mismo sentido, el fiscal Felipe Sepúlveda detalló la infracción a la ley de drogas.