Un verdadero escándalo económico y de sanidad ocurrió en Estados Unidos cuando el presidente Donald Trumo visitó una fábrica de insumos médicos en el estado de Maine, EE UU.

El mandatario norteamericano violó todas las recomendaciones de higiene y sanidad que se están llevando a cabo en recintos como esta empresa de test para detectar el coronavirus.

Todos los trabajadores vestían sus batas, botas de plástico, tenían gorros, mascarillas y otros implementos, mientras que Trumo ingresó en traje y corbata, como siempre, tocó todas las máquinas sin guantes y la empresa tuvo que tomar la lamentable de decisión de echar todo ese inventario a la basura.

De acuerdo con el diario USA TODAY, Puritan Medical solo descartó el inventario que se fabricó durante la visita de Trump, lo cual era una producción limitada. Sin embargo, es una cantidad considerable de productos tomando en cuenta que hay quejas por falta de insumos para llevar a cabo la labor de atender a los pacientes contagiados.

«Lo producido durante el tiempo que el presidente recorrió las instalaciones será descartado», indició Virginia Templet, quien es gerente de esta empresa y recibió millones de dólares por parte del gobierno para poder incrementar la producción de insumos.

Hasta el momento, esta empresa de las dos únicas que fabrica hisopos para tomar las muestras de Covid-19. Para tener un idea, 61% de los hogares para ancianos en Maine informaron que no disponían de este elemento para poder recolectar las muestras.

La negativa de Trump a usar mascarilla es constante, incluso llegó a decir en un punto de prensa que no saldría con el elemento proyector «para no darle el gusto» a los periodistas.

Esta situación se produce a menos de cinco meses para que los estadounidenses decidan si el actual mandatario seguirá en la Casa Blanca, o si será Joe Biden el que dirigirá los destinos del país.