El Covid-19 sigue haciendo estragos en el mundo. El virus es muy resistente y altamente contagioso. Por ello, las medidas de seguridad extremas han sido el único medio de protección ante la amenaza.

El incumplimiento de estas supone un peligro latente para la vida de las personas. De esa manera quedó demostrado en los últimos días, cuando una mujer ingresó a un centro médico por una pancreatitis y resultó contagiada de Coronavirus.

A comienzos de junio, una mujer de 54 años ingresó al Hospital Van Buren de Valparaíso debido a una pancreatitis. Ello la llevó a ser internada en la unidad de agudos del recinto.

El esposo de la dama, Iván Varas, relata que mientras estaba en dicha área mantuvo contacto con un paciente Covid-19 positivo, saltándose de esa manera los protocolos sanitarios que debieron evitar que esto ocurriera.

Frente al caso, el médico jefe de la Unidad Médica Agudos, doctor Felipe Fuentes informó que efectivamente la paciente ingresó al recinto y que el jueves de la semana pasada estuvo en la misma sala con una paciente que salió positivo.

“Eso significa, según los protocolos del Minsal, que todos los que estuvieron bajo el mismo techo requieren de un aislamiento preventivo por contacto. Este grupo de pacientes, que en total eran 11, se terminaron trasladando 8 a maternidad por instrucciones internas, precisó Fuentes, quien afirmó que se comunicó con la familia de la paciente sin éxito.

Además de Fuentes, el doctor Mauricio Cancino, médico subdirector del Van Buren añadió que la paciente ingresó en primera instancia por una cetoacidosis diabética, una condición grave en este tipo de pacientes, y que no tenía relación con el virus.

“Este paciente se manejó tal como a uno con cetoacidosis diabética y a las 48 horas comenzó con fiebre y de acuerdo a los criterios de sospecha ante cualquier paciente que tenga fiebre, se hizo el examen donde posteriormente dio positivo”, agregó Cancino.