Son incalculables las pérdidas económicas que traerá la pandemia mundial que representa el Covid-19. Una de las más notorias será la transformación de las clases sociales en algunos países. Tal es el caso de Chile, donde según un estudio internacional, la clase media podría transformarse en los nuevos pobres del país tras la crisis económica derivada por el coronavirus.

Desde 1990, Chile redujo dramáticamente la pobreza. La nación pasó de un 40% a un 9 %.
Sin embargo, el proceso fue a costa de una clase media que accedió a mejores niveles de vida gracias al crédito. Hoy, una fracción importante de esas familias (70%) vive con un nivel de deuda excesivo.
De esa manera, durante

más de tres décadas de bonanza en Chile la clase media se hizo grande pero nunca fuerte. Deudas para educarse, cubrir su salud y sus pensiones privadas la hicieron tan frágil que en tres meses de pandemia muchos caerán en la pobreza.

Así lo indicó un estudio de la Universidad de Chile. El mismo, afirma que el mayor impacto de la pandemia se está produciendo en los trabajadores independientes, quienes reportan una reducción de hasta un 60% de sus salarios.

«La caída en los niveles de bienestar de la clase media va ser significativo. Aunque no caigan en la pobreza, el cambio va a ser drástico: cambiarse del sistema privado de salud al público, a los niños de colegio o liquidar activos», dice Contreras.

Con un alto nivel de endeudamiento, facilitado por un permisivo acceso al crédito y sin ayuda estatal, se estima que una fracción importante de la clase media chilena caerá en la pobreza debido a la pandemia y que otra porción significativa quedará en una situación de vulnerabilidad aún mayor.

«El 10% más rico es el único sector que está relativamente blindado en Chile», dice Dante Contreras, subdirector del Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social (Coes) y profesor de la Universidad de Chile, quien calcula que la pobreza crecerá de 9% a 15%.

El Ingreso Familiar de Emergencia que se creó para la crisis está pensado para los hogares de ingresos de hasta 400.000 pesos chilenos (490 dólares), que representan apenas al 34% de los hogares chilenos, dejando fuera a toda la clase media, equivalente a casi la mitad de la población chilena de 18 millones de habitantes. Si bien en Chile no hay una definición estándar de clase media, hay coincidencia sobre su fragilidad.

«Lo que uno observa en Chile es una alta fluctuación del ingreso de las familias. Familias que dejan la condición de pobreza y familias que vuelven a la condición de pobreza. Y esa es una foto de la alta fragilidad que hace muy difícil para ellas tomar decisiones de largo plazo», agrega Contreras.