Pasadas las 12:25 horas de este martes comenzó en el Centro de Justicia de Santiago el control de detención de Hernán “Nano” Calderón Argandoña por el presunto parricidio frustrado en contra de su padre, Hernán Calderón Salinas.

Tras ello se pasó a la audiencia de formalización que está a cargo del Cuarto Juzgado de Garantía de la capital, con la Fiscalía Oriente al mando de la investigación. Allí, aparte del parricidio, el joven también enfrenta cargos por Ley de Armas, daños y amenazas. En la instancia judicial se podrían configurar dos escenarios.

El primero dice relación con que la defensa afirme que existen antecedentes para declararlo inimputable. El segundo panorama, donde el Ministerio Público puede solicitar prisión preventiva, la medida cautelar más gravosa.

En nuestro ordenamiento jurídico, el delito de parricidio es uno de los más graves, con una pena que parte en 15 años y un día. No obstante, como fue frustrado, el delito baja un grado y la pena a la que podría enfrentarse Calderón hijo parte en 10 años y un día.

Con base en lo anterior, la Fiscalía solicitó formalmente la cautelar de prisión preventiva y recordó que Calderón estuvo prófugo por seis días.