El síndrome de Down es una de las condiciones más comunes en el planeta tierra. A tal punto de que hay infinidad de organizaciones, funciones y decretos acerca de lo que hasta ahora se consideraba una enfermedad. Sin embargo, un histórico decreto dado a conocer por la Corte Suprema nacional ha determinado que el síndrome ya no es más una patología.

La Tercera Sala de la Corte Suprema estableció que la condición de síndrome de Down no es una patología.

Esta sentencia fue decretada gracias a la presentación de un recurso de protección presentado por un padre en contra de una Isapre.

Tras la declaración, ordenó entregar cobertura a las enfermedades comunes del hijo del demandante.

«Tomando como punto de partida del análisis la definición señalada en el considerando previo se advierte, en primer término, que en ésta señala que el síndrome de Down como una anomalía congénita, la cual constituye una condición de la persona que estará presente en su desarrollo, pero descarta que sea una enfermedad», plantea el fallo.

La resolución agrega que «aun cuando la ciencia pueda desentrañar todos los aspectos sobre el tópico que se viene analizando, las máximas de la experiencia permiten sostener que, en lo que respecta al ámbito jurídico, un individuo con síndrome de Down no puede ser calificado como enfermo…”

Y sigue “Toda vez que su condición es una diferenciación en su conformación genética que da lugar a una variante más dentro de la diversidad natural y propia de la naturaleza humana, pero que en caso alguno lo puede situar en la categoría de lo patológico ni menos aún en una posición de menoscabo de su dignidad, en la cual se le debe considerar en condiciones de igualdad, con mayor razón en el campo jurídico y en la plena adquisición y goce de sus derechos».

Para la Corte Suprema: «En consecuencia, al momento de realizar la suscripción del contrato y la correspondiente declaración de salud, no era exigible al asegurado declarar como enfermedad preexistente de su hijo una condición que no es patológica, como es el síndrome de Down, motivo por el cual la excusa esgrimida por la aseguradora para negarse a bonificar los gastos que irrogaron las prestaciones de salud recibidas por el menor de autos resulta infundada».