Un buzo se encontró un iPhone 11 en el fondo de un lago mientras hacía esta actividad, se sorprendieron de lo bien conservado que estaba a pesar del tiempo.

El sujeto, identificado como Herlkenberg, hace esta práctica con su esposa. Durante uno de sus paseos se encontró con el equipo y tuvieron una grata sorpresa al ver que funcionaba sin ningún problema.

El material fue compartido en el canal de YouTube del sujeto, quien mostró varios elementos que extraen del fondo del agua como teléfonos, gafas de sol, monedas, entre otros objetos.

Sin embargo, la historia no quedó en el hallazgo, Helkenberg buscó a la dueña original del equipo, identificada como Fatemeh Ghodsi, quien vive a 154 kilómetros del lago, y se sorprendió de la noticia.

Aunque el micrófono no funciona y el parlante sueña extraño, el equipo se mantiene prácticamente igual, pues incluso la batería tenía 96 por ciento.