Una auditoría realizada en el Senado detectó pagos excesivos por sobre los $200 millones a 42 altos funcionarios actuales y a otros ya retirados, irregularidad registrada entre los años 2017 y 2020.

Las conclusiones fueron presentadas ante la Comisión de Régimen Interno del Senado el pasado 26 de agosto, cuyos resultados arrojaron las tres situaciones más urgentes. Las irregularidades detectadas se concentran en el sustento legal de remuneraciones creadas por acuerdos de Régimen Interior, remuneraciones pagadas en exceso a 42 funcionarios de las categorías más altas del servicio entre enero de 2017 y febrero de 2020.

La revisión realizada por el Departamento de Finanzas y la Unidad de Auditoría Interna, determinó que: “El problema que causó el pago en exceso, tanto de sueldos líquidos como de impuesto a la renta de 42 funcionarios”, lo que habría estado motivado por la sobrestimación del complemento de jornada bruto por la no actualización de la tabla de impuestos por la que se estimaba.

Los involucrados son 42 funcionarios vigentes y 11 retirados, que en total suman una diferencia de $208.913.576. Esto se explica porque, para evitar que disminuyera su sueldo, se estableció un pago adicional para cubrir los tributos.