En la selección chilena sólo tienen en mente a Argentina y Bolivia. Existe consciencia de que se avecinan duelos de vida o muerte para la aspiración de un boleto a la próxima Copa del Mundo.

El 27 de enero, La Roja se enfrentará con los trasandinos en Calama y cuatro días más tarde visitará a los altiplánicos en La Paz, con la obligación de sumar al menos cuatro unidades, que mantengan vivo el sueño de las Eliminatorias Sudamericanas para Qatar 2022.

La repentina recuperación de varios pilares del equipo alienta la esperanza de ganar.

Charles Aránguiz, quien tenía pronóstico de recuperación para fines de mes en el Bayer Leverkusen, ya comenzó a entrenar con balón y hace crecer la esperanza en su presencia.

Gary Medel dejó atrás el contagio de COVID-19 y ya estuvo citado en el Bologna, mientras que Tomás Alarcón se perderá el duelo de Cádiz ante Espanyol esta tarde, pero volverá a entrenar a partir de este miércoles.

Erick Pulgar, también muestra un gran panorama ya que volvió a jugar después de un mes con la Fiorentina ante Genoa, y Diego Valdés, que dejó atrás molestias musculares, ingresó en un amistoso de América hace tres días y tendrá su estreno oficial el domingo contra Atlas.