La opinión publica está alerta ante la forma en que es otorgada la libertad condicional en el país. Uno de los casos más emblemáticos que vuelve a la palestra pública es el “psicópata de Rodelillo” quien por cuarta vez ha solicitado el beneficio de la libertad condicional.

En 1998, Luis Carrasco Tapia, es condenado a cadena perpetua por la violación y muerte de una joven de 17 años, desde ese momento no ha dejado de solicitar la libertad bajo palabra.

Por su parte, la abogada Karin Hein, aclara que el informe médico de este homicida arroja que es un peligroso psicópata con altas posibilidades de cometer otros crímenes, por lo tanto, seria letal para la sociedad colocarlo nuevamente en las calles.

Karin Hein, agrega que es cuesta arriba lograr hablar con las comisiones que tienen la última palabra en estos casos y que otorgan dicho beneficio. El tema de la libertad condicional surge a raíz del caso de Bustamante, el asesino de Ámbar Cornejo.