Las canoístas María José Maillard Karen Roco, ambas clasificadas a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, viven un durísimo presente que se condice con su estatus de deportista olímpico.

Hace algún tiempo, ambas le solicitaron a las autoridades del deporte chileno una serie de implementos para poder prepararse para la cita olímpica. Y aún no llegan.

“Estamos hablando de que somos dos deportistas clasificadas a Tokio, con real posibilidad de medalla y hemos tenido cero apoyo. Este tiempo de pandemia ha sido horrible para nosotras, porque han aparecido gastos no contemplados, como arrendar por 350 lucas en Curauma, porque acá estamos entrenando”, partió diciendo María José al diario La Tercera.

“Entendemos que la pandemia complica todo, pero para eso está el Mindep y el Plan Olímpico, que debiesen estar trabajando en función de todos nosotros”, complementó Roco.
“Hace varios años habíamos pedido esa implementación para prepararnos para clasificar a los Juegos y nunca llegaron, pero clasificamos. Después insistimos en tenerlos para prepararnos para Tokio, pero tampoco llegaron y ahora en este contexto de pandemia se hacen imprescindibles, porque no podemos sacar implementos del CEO de Curauma”, agregó Maillard.

“Estamos de brazos atados. Hubiese preferido quedarme en Constitución de haberlo sabido, porque acá estoy arrendando, hago un tremendo esfuerzo, saco plata de la beca Proddar que es para otras cosas. Se me va todo el sueldo, tengo un hijo y se me complica. Mi marido me acompañó para que yo entrenara sin preocupaciones. Él estaba trabajando de Uber, pero ahora no puede por la cuarentena. Estoy desesperada, no sé qué hacer”, confesó.

María José comentó que la comunicación con la ministra del Deporte, Cecilia Pérez, es directa, pero mantiene cautela. “Esperemos que lo conversado no quede solo en palabras”, aclaró.

“Nos dicen que plata hay, que van a comprar lo que necesitamos, pero cuando pasa por el Plan Olímpico se cae todo. Cuestionan que no somos las únicas que necesitamos cosas, pero esto es algo que va a quedar para los que vienen y si a todo lo que hemos ido pidiendo dicen que no. Quedamos nosotras como polémicas, pero hemos tratado de buscar en la buena y eso es desgastante. Lo raro es que la plata está y no sé en qué se la gastan”, complementó Roco.

Para ambas deportistas los culpables de estas situaciones tienen nombre y apellido. “El nuevo presidente es un tipo al que le hablo, que le digo que nos defienda, que nosotros no podemos desgastarnos, y dice ‘es que esto es nuevo para mí’ y ahí queda. No tenemos a alguien que nos defienda, que pida las cosas”, dijo Maillard refiriéndose a Álvaro Torres, mandamás de la Federación Chilena de Canotaje desde febrero de 2020.

Marcelo Ubal, jefe del Plan Olímpico, también es otro de los apuntados. “Él es una persona nefasta para el deporte chileno. Cualquier proyecto que pase por sus manos lo único que hace es trabarlo, atrasarlo o demorarlo”, sentenció.

De Carlos Ubilla, jefe de Alto Rendimiento, también tiene una posición similar: “Yo a él le he dicho ‘por personas como tú, en cargos tan importantes, el deporte chileno está hecho mierda. Gracias a ti todo se demora, perdemos tiempo. Eres nefasto en el cargo que estás’”, cerró.