“Si le preguntaran si estaría dispuesto a ser parte de un ensayo clínico y recibir, eventualmente, una dosis de la vacuna contra la Covid – 19 en fase experimental, ¿lo haría? Lo más probable es que no, pero yo decidí hacerlo”, expresó el periodista Juan Riquelme.

El relato de Juan

El miércoles, a eso de las 11.:00, crucé la puerta del Centro Respiratorio Integral de la doctora Juanita Pavie, en Quillota, e inicié un proceso del que me siento orgulloso. Fui el primero, así lo indica la tarjeta de identificación del participante del proceso AZD1222, y de un momento histórico para la ciencia.

No les voy a negar que cuando ingresé al recinto de calle Diego Echeverría estaba nervioso, pero cuando al frente tienes un equipo profesional dispuesto a explicar todo mil veces si fuera necesario, los nervios se van en segundos.

Pasada la instancia de validación ingresas al box de la doctora Pavie, una profesional con experiencia de sobra y la investigadora principal del centro.

Es importante destacar que la vacuna de Oxford – Astrazeneca se prueba en cuatro lugares en Chile: el Centro Respiratorio Integral de Quillota, la clínica Las Condes, y dos centros de la Universidad de Chile. La de calle Diego Echeverría es la única instalación en región donde se realiza el proceso. Como para sentirse orgulloso.

El momento de la vacuna para la Covid – 19

El periodista prosiguió con su relato: Ya en el box de la doctora Pavie vienen las preguntas de rigor: preexistencias, problemas de salud, historial médico de corto plazo y, por sobre todo, la revisión en detalle del consentimiento. Una vez que lo firmas, con una ministra de fe y la propia doctora Pavie presentes, se inicia la revisión clínica.

Temperatura, saturación de oxígeno, presión arterial, revisión de las vías respiratorias y examen físico son parte del proceso. Ya con todo este proceso superado, viene la extracción de sangre para el estudio clínico, la aplicación de un test PCR y luego de eso, el momento estelar: la vacuna.

Ni en ese momento, ni después, sabes si recibes un placebo o la dosis de la vacuna contra la Covid – 19. Esto lo sabrás, de manera oficial, solo cuando la vacuna reciba el visto bueno para la venta en el país. Ahí, desde el centro te llamarán para decirte que ya estás vacunado o que debes acudir a vacunarte, porque en el proceso de ensayo clínico recibiste el placebo.

Y ahí está la jeringa, sobre una bandeja de metal. Ya está todo listo. No duele, pero la sensación es como si una ola golpeara tu cuerpo, avanzando desde el brazo hasta el tórax. Esa sensación, porque es una inyección intramuscular. Como enfermo habitual de amigdalitis en mis tiempos de juventud, diré que duele menos que la penicilina.

El día después qué se siente

Luego de 15 minutos para observar reacciones, nuevamente se miden la presión, la temperatura y el nivel de oxígeno en la sangre. Al cabo de otros 15 minutos, y si todo está normal, puedes salir por la puerta de calle San Martín.

En la madrugada del jueves, a poco más de 12 horas de la vacuna, comencé a sentir algunos síntomas que me habían sido advertidos. Escalofríos y el cuerpo caliente no me dejaron dormir en algunos pasajes de la noche. Eso sí, nunca tuve fiebre alta.

Por la mañana, me contacté con la doctora y tras oír mis observaciones me recomendó tomar paracetamol. Con eso bastó. El día de la vacuna me habría advertido que algo así podría ocurrir. Presumo que hubo una reacción porque probablemente recibí la vacuna y no el placebo.

Imagen de: margamarga.cl