Cachitos, tortas volteadas, chocolate, panelas y es que algo tiene la pastelería venezolana que ya ha seducido a los quillotanos.

Prueba de ello son los tres locales que hoy tiene la cadena La Baguette, la que en sus sucursales de calle Freire, exestación y 4 de Octubre no para de vender cachitos, tortas de piña, empanadas y un pan con un toque especial.

El emprendimiento es de los venezolanos Jhoes Meza, Wileska Martínez, Betzabeth Muñoz y Wilson Martínez, quienes llegaron hace tres años a Quillota y en este tiempo han instalado un verdadero imperio.

Pero no solo para los chilenos, sino que también para los venezolanos, quienes han visto en sus locales la forma de reencontrarse con su comida, y también sus dulces.

Cocosete, panela y bocadillo de guayaba son algunos de los dulces que pueden encontrar en este lugar. Además de la harina especial para hacer arepas, el producto insigne de los venezolanos.

El cachito un pan de jamón

El cachito, pan relleno de jamón, se ha instalado en el paladar de los quillotanos, quienes, tal como los venezolanos, ya los consumen por las mañanas acompañados de una taza de café con leche o jugo.

Andrea Méndez, quien lleva dos años en Chile, cuenta que lo que más venden es el pan dulce con queso salado y guayaba. “La gente se ha ido acostumbrando y ahora lo pide”, afirma la venezolana.

En su local también hay Panela, hecha 100 % de caña de azúcar. El producto, que se disuelve en agua con un poco de limón, se puede servir con harto hielo como refresco.

Desde la población 4 de Octubre, Maryelien Martínez cuenta que la gente ya se acostumbró.

“Acá llegan, lo prueban y luego lo recomiendan. Les llama la atención el tipo de masa y el relleno. Para ustedes los chilenos es algo innovador. El dulce de guayaba, por ejemplo”, cuenta la venezolana, mientras llega al lugar una torta de piña con rodajas de piña encima. “Es diferente a la torta de piña de ustedes, la nuestra es más compacta, dulce, es distinta”, agrega desde la panadería que comienza a atender a las 08.30.

“Otra cosa que nos dicen es que el pan les dura más días en buen estado que otros. Y bueno, que el cachito es la sensación, acá lo hacemos con masa de pan, queso y tocino, es como una empanada y cuesta solo $1.000”, concluye Maryelien.

Imagen de: soychile.cl