Este lunes se produjo un fuerte tiroteo al interior de la Casa Blanca, hecho que despertó todos los círculos de seguridad posibles para garantizar la vida de todos los presentes.

El evento duró un par de minutos y, una vez controlado, el mandatario estadounidense se devolvió a la sala de conferencia de la Casa Blanca, la cual fue fuertemente acordonada.

Se conoció que guardias se seguridad habían disparado a una persona al exterior del inmueble.