Hernán Calderón Argandoña fue formalizado este martes por cuatro delitos, entre ellos parricidio frustrado en contra de su padre, y fue enviado a prisión preventiva a una clínica psiquiátrica.

Pero la polémica tiene otra arista: La querella por abuso sexual en contra del abogado Hernán Calderón Salinas que interpuso la polola de “Nano”, Rebeca Naranjo Hernández.

En esa línea, esta es la conversación que tuvieron por WhatsApp y que fue revelada por La Cuarta:
Calderón padre: ¿Cómo está todo?
Polola: Yo jugando con el cel y Nano con el play.
Calderón padre: ¿Cuál es la gracia?
Polola: ¿De qué?
Calderón padre: ¿Te gusta así?, ¿acostarte con alguien que ni siquiera te habla? Bueno, te mando un gran besito de buenas noches.

Conversaciones de ese tipo habrían sido borradas por Calderón padre con posterioridad. Otros hechos que son parte de la querella quedaron estampados en conversaciones con una amiga, diálogos que también fueron entregados a las autoridades. En concreto, la demandante acusa al padre de su pareja de comentarios de grueso calibre, tocaciones, acoso y abuso.

Primera conversación del 19 de marzo: “Y empieza a tocarme el cuello y yo ok, no me pasaré rollo. Me tocaba los brazos, el cuello, las piernas y yo estaba en short con un peto arriba y me dice ‘oh, que tiene la piel rica, suavecita»”.

Segunda conversación del 19 de marzo: “De repente me dice ‘que tienes ahí’ y le digo ‘¿qué?’ y me levanta el short, como el elástico, y era que el short estaba manchado como con cloro (…) Y en eso me agarra una nalga por debajo del short y yo de los nervios no decía nada, solo transpiraba”.

Tercera conversación del 19 de marzo: “Siempre me llega como por detrás. De hecho mi cuello todavía tengo el olor a su perfume de mierda (…) Hoy ya fue mucho. Me dijo ‘cosita bien hecha tú, ah»”.

El siguiente mensaje corresponde al enviado en junio y habría ocurrido luego que la pareja había dejado el departamento que compartían con Calderón padre. No obstante, Naranjo tuvo que regresar por algunas cosas, donde “el viejo culiao me agarró una teta y me dijo ‘yo quiero que seas mía, ¿no quieres?’”.