La tormenta Cristóbal, que este viernes recobró intensidad y se convirtió nuevamente en tormenta tropical, dejó a su paso severas inundaciones en los estados de Campeche, Quintana Roo y Yucatán, México, en algunos municipios cercanos a la capital mexicana de Mérida, el nivel del agua alcanzó los 1,4 metros de altura.

En un comunicado, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) de México, indicó que, producto de la actividad del meteoro, en las poblaciones costeras de Celestún, en Campeche, así como Sisal y Progreso, en Yucatán, «se presentan anegaciones ante la elevación del nivel medio del mar y la inexistencia de drenajes», cuya instalación y operación corresponde a las autoridades municipales.

La Conagua señaló que desde el pasado martes una brigada de protección a la infraestructura y atención de emergencias trabaja en la zona con dispositivos de bombeo, equipo con el que se han bombeado más de 20,000 metros cúbicos de agua anegada, en apoyo a la seguridad de las personas y a la protección de su patrimonio.

Cristóbal recobró fuerza como tormenta tropical y amenaza con fuertes vientos y lluvias, inundaciones y marejadas ciclónicas porciones de la costa mexicana en el Golfo de México y los estados de Florida, Luisiana y Misisipi.

La tormenta es la tercera tormenta tropical de la temporada de huracanes del Atlántico, que comenzó el pasado 1 de junio y que se prevé será «por encima de los normal», según autoridades estadounidenses y académicas.

La Universidad Estatal de Colorado (CSU) divulgó el pasado 4 de junio que prevé 19 tormentas con nombre, 9 huracanes y 4 de ellos de categoría mayor, una actividad aún mayor de la que había previsto en abril pasado, mientras que el CNH calcula de 13 a 19 tormentas tropicales.

Una temporada normal tiene 12 tormentas con nombre, de las cuales 6 se convierten en huracanes, incluidos 3 de categoría mayor, es decir 3, 4 o 5 (la máxima) en la escala de Saffir-Simpson.

Algunas imágenes de esta lamentable tragedia que estremeció al país norteamericano: