Integrada en gran parte por propietarios de la tercera edad, Villa Jamaica, en La Cruz, se caracteriza por ser un barrio tranquilo, pero aquella calma se quebró para una familia del lugar. Esto porque una adulto mayor, de 83 años, fue víctima de robo en su propio hogar y a plena luz del día.

Mercedes Mondaca vive sola con su hija Luz Vilches, pero debido al trabajo de ella, la anciana pasa gran parte del día sola en su hogar, algo que supieron aprovechar dos sujetos que se hicieron pasar por funcionarios de la empresa de energía eléctrica Chilquinta, para ingresar a su domicilio y robar.

La excusa perfecta que encontraron para ingresar fue ofrecer un subsidio para el pago del servicio, que obviamente resultó ser falso. Estando en el interior de su hogar, Mercedes salió para ver quién llamaba a la puerta.

Entonces, señala su hija Luz, de acuerdo a lo relatado por su madre: “Un hombre de estatura baja, le dice que es un funcionario de Chilquinta enviado por la municipalidad, por un convenio, y que quería revisar el medidor de la luz, que nosotros tenemos en el antejardín. Dice mi mamá que a ella igual le pareció extraño, pero como le dijo que venían de la municipalidad entró en confianza”.

Ya dentro del lugar, el hombre observó el medidor y anotó algo en un cuaderno, para luego persuadir a la señora Mercedes para que lo hiciera ingresar a la casa, donde está instalada una caja automática. Entonces apareció otro sujeto muy alto y moreno, según el relato de la mujer, quien le señaló que debían contar las ampolletas de la casa para hacer un cambio de estas, como parte también del supuesto subsidio que le entregarían.

Tras eso, el primer sujeto solicitó a Mercedes Mondaca su carnet de identidad para anotar su nombre y RUT, mientras le señalaba que para hacer efectivo el supuesto subsidio debía entregar un monto de dinero, es decir, un pie. Ante esta nueva información, la adulta mayor le expresó a los sujetos que tenía en su poder dinero para ser usado durante la quincena y algunas monedas de $500 que había reunido durante el año para comprar los regalos de Navidad.

Entusiasmada por la posibilidad de obtener la supuesta ayuda económica de parte de la empresa y el municipio, comenzó a contar la plata frente a los desconocidos, monto que finalmente alcanzó cerca de $200.000.

Después de saber la cantidad de dinero que poseía la mujer, Luz Vilches comenta que su madre salió al patio a buscar una botella con agua que le habían pedido los sujetos bajo la excusa de tener un desperfecto en el furgón en el cual se movilizaban.

Al llegar de regreso al living, la adulta mayor se percató de que su dinero y su teléfono celular, avaluado en cerca de $150.000, habían sido hurtados por ambos hombres, quienes escaparon rápidamente dejando la puerta abierta.

Ocurrido esto, la víctima sufrió una alza de presión, pero alcanzó a pedir ayuda a una vecina, quien posteriormente alertó a sus hijos de lo ocurrido. Así, rápidamente llegó al hogar su hija Luz, quien es técnico en enfermería y logró estabilizarla.

En tanto, al lugar llegó personal de Carabineros y funcionarios de Seguridad Ciudadana del municipio, pero no lograron dar con el paradero de los delincuentes.

El administrador municipal de La Cruz, Juan Carlos Vergara, indicó que ya tomaron contacto con la afectada «prestándole ayuda sicológica también, contención emocional. La alcaldesa con el equipo social de ella ha estado en contacto la hija, con la señora Luz que es la que vive con ella, para poder tener una contención del adulto mayor».

Además Vergara recordó que las personas deben pedir su identificación a los funcionarios y que estos no piden dinero en los hogares para acceder a supuestos beneficios.

Imagen de: soychile.cl